La Planta de Tratamiento de Biorresiduos de Colmenar Viejo continúa consolidándose como un proyecto estratégico para el desarrollo sostenible del municipio y su entorno. Así lo recoge Crónica Norte en una entrevista en la que los portavoces técnicos del proyecto explican el alcance ambiental, energético y social de esta infraestructura, llamada a convertirse en un referente en la gestión avanzada de residuos orgánicos.
Durante la conversación, los portavoces de las empresas promotoras de la instalación, Luis Gómez y José Luís Martínez, destacan que la elección de Colmenar Viejo responde a criterios técnicos y de eficiencia, la cercanía a los biorresiduos que se van a tratar y la conexión directa con la red de gas natural permiten optimizar el proceso y maximizar sus beneficios. La planta está diseñada para tratar como máximo hasta 75.000 toneladas anuales de materia orgánica, procedente fundamentalmente del contenedor marrón, transformándola en biometano mediante un proceso de digestión anaerobia con estrictos controles ambientales. Este proceso no solo permite valorizar residuos que de otro modo acabarían en vertedero, sino que los convierte en una fuente de energía renovable y local.
La futura planta de biometano de Colmenar Viejo ejemplifica cómo la innovación tecnológica aplicada a la gestión de residuos puede generar beneficios reales para el territorio, transformando un reto ambiental en una oportunidad energética. Un paso firme hacia un modelo más sostenible, eficiente y alineado con los objetivos europeos de transición ecológica.